Frasco con cuentagotas de sérum facial con ácidos exfoliantes para la rutina de noche

Ácidos exfoliantes para la cara: cuál elegir (sin irritarte)

Glicólico, láctico, salicílico o PHA: te explico cuál va con tu tipo de piel, cada cuánto usarlo y cómo meterlo en la rutina sin acabar con la cara roja y tirante.

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Lo esencial:

  • Entre los ácidos exfoliantes para la cara, el salicílico suele ir mejor a la piel grasa con poros obstruidos, el láctico a la piel seca y los PHA a la piel sensible.
  • Lo prudente es empezar con dos noches por semana y subir poco a poco solo si la piel no se enrojece ni tira.
  • Si tienes rosácea, la piel muy reactiva o estás embarazada, consulta con tu dermatóloga o tu médico antes de usar cualquier ácido.

Te compras un tónico con ácido porque todo el mundo habla de la piel jugosa que deja, lo usas tres noches seguidas con ilusión y a la cuarta te miras al espejo con la cara del color de un tomate de huerta. ¿Te suena? Los ácidos dan muy buen resultado, pero cada uno tiene su carácter y no todos van con todas las pieles.

Hoy te explico qué hace cada uno, cuál te conviene según tu piel, cada cuánto usarlo y cómo meterlo en tu rutina sin irritarte.

«Un ácido bien elegido y usado con calma hace más por tu piel que el más potente usado con prisa.»

¿Qué hacen los ácidos exfoliantes en la piel?

Los ácidos exfoliantes deshacen la unión entre las células muertas de la capa más superficial de la piel para que se desprendan sin frotar. Es lo que llamamos exfoliación química, a diferencia de la mecánica de los granitos o los cepillos. El resultado es una piel más lisa, que refleja mejor la luz y absorbe mejor lo que le pones después.

Se agrupan en tres familias. Los AHA o alfahidroxiácidos (glicólico y láctico) son solubles en agua y trabajan en la superficie. Los BHA o betahidroxiácidos, con el salicílico como representante, son solubles en grasa y pueden entrar en el poro. Los PHA o polihidroxiácidos (gluconolactona y ácido lactobiónico) tienen una molécula más grande, penetran más despacio y por eso suelen ser los más suaves.

Cuál elegir según tu tipo de piel

El ácido adecuado depende sobre todo de lo que le pase a tu piel: si brilla y se obstruye, si tira o si reacciona con todo. Así lo veo yo con cada uno.

Ácido glicólico, para piel normal o mixta que busca textura lisa

Es el de molécula más pequeña, así que penetra más y actúa rápido sobre la textura áspera y el tono apagado. Esa misma rapidez lo hace el más propenso a picar. Va bien en pieles normales, mixtas y algo engrosadas que ya toleran los activos; en la etiqueta lo verás como glycolic acid.

Ácido láctico, para piel seca o principiante

El láctico exfolia con más suavidad que el glicólico y además ayuda a retener agua, por eso es mi primera opción para la piel seca o para quien nunca ha usado ácidos. Si notas tirantez y descamación fina, te va a sentar mejor que cualquier otro AHA.

Ácido salicílico, para piel grasa y con granitos

Al disolverse en grasa, el salicílico llega al interior del poro y ayuda a limpiar el sebo acumulado, de ahí que sea el clásico para la piel grasa, los puntos negros y los granitos ocasionales. En la Unión Europea, el Reglamento (CE) 1223/2009 limita su uso en cosméticos faciales que no se aclaran al 2 % y no permite usarlo en productos para menores de tres años. Si combinas este ácido con niacinamida para controlar la grasa y los poros, ponlos en capas finas y vigila que la piel no se reseque.

PHA, para piel sensible o reactiva

La gluconolactona y el ácido lactobiónico renuevan la superficie de forma muy gradual y además aportan hidratación. Son la puerta de entrada para la piel sensible que con el glicólico se enrojece. No esperes cambios tan rápidos, aunque sí más constantes y con menos sustos.

Tabla de ácidos exfoliantes para la cara según tu piel

Esta tabla te sirve para decidir de un vistazo cuál probar y qué evitar con cada uno.

ÁcidoPara qué pielQué evitar
Glicólico (AHA)Normal, mixta, textura ásperaPiel sensible, rosácea, mezclarlo con retinol la misma noche
Láctico (AHA)Seca, apagada, principiantesUsarlo a diario desde el principio
Salicílico (BHA)Grasa, poros obstruidos, granitosPiel muy seca, embarazo sin consultar al médico
PHASensible, reactiva, con tendencia a rojecesEsperar resultados inmediatos

¿Cada cuánto usar ácidos exfoliantes?

Empieza con dos noches por semana, separadas entre sí, y mantén esa frecuencia unas tres semanas. Si en ese tiempo no hay picor que dure, rojez ni tirantez, puedes pasar a noches alternas. Pocas pieles necesitan un ácido todos los días, y menos aún si es de concentración alta.

La concentración también cuenta. El Cosmetic Ingredient Review, el panel estadounidense que evalúa la seguridad de los ingredientes cosméticos, recomienda que los AHA de uso doméstico no pasen del 10 % y tengan un pH de 3,5 o más. Lo que va por encima de eso es terreno de cabina profesional. El error que más he visto en todos estos años es saltar directamente al producto más fuerte creyendo que así se adelanta trabajo, cuando lo único que se adelanta es la irritación.

Cómo meter los ácidos en la rutina sin irritarte

Mujer aplicando un sérum exfoliante en la cara dentro de su rutina facial

Los ácidos van mejor de noche, sobre la piel limpia y seca, y siempre seguidos de una hidratante. Estos son los pasos que yo sigo para introducirlos:

  1. Prueba primero: aplica un poco detrás de la oreja o en la mandíbula dos o tres noches antes de ponerlo en toda la cara.
  2. Un solo ácido al principio: si mezclas tónico, sérum y mascarilla con ácidos, no sabrás cuál te sienta mal.
  3. Separa los activos fuertes: la noche del ácido no uses retinol; si ya lo tienes en tu rutina, alterna noches siguiendo las pautas de cómo usar el retinol sin irritaciones.
  4. Hidrata y protege: una crema sencilla por la noche y protector solar todas las mañanas, porque los AHA hacen la piel más sensible al sol.
  5. Para si duele: un cosquilleo leve unos segundos es normal, pero escozor, ardor o descamación en placas son señal de que debes descansar varios días.

Truco: antes de comprar, revisa la lista de ingredientes; aprender a leer el INCI, que es el nombre oficial de cada ingrediente en la etiqueta, te ayuda a no sumar ácidos sin querer, y en por qué importa entender bien lo que dice la etiqueta de un cosmético te lo cuento con más calma.

Cautelas en piel sensible, rosácea y embarazo

En piel sensible, los PHA o el láctico a baja concentración, una o dos noches por semana, son el punto de partida más razonable. Si aun así notas ardor, no insistas.

La rosácea es una enfermedad inflamatoria de la piel y los ácidos pueden empeorar las rojeces y el escozor. Aquí no hay experimentos caseros, así que lo que toca es que tu dermatóloga decida si puedes usar alguno; mientras tanto, te pueden orientar los cuidados para la piel con rosácea.

Durante el embarazo y la lactancia, consulta con tu médico antes de usar cualquier ácido, sobre todo el salicílico y los peelings de concentración alta. Lo mismo si te han recetado un tratamiento tópico para el acné: puede que ya incluya algún exfoliante.

Preguntas rápidas que me hacéis mucho

¿Puedo usar ácidos exfoliantes por la mañana?

Puedes, pero yo prefiero la noche porque la piel descansa sin sol. Si los usas de día, el protector solar es innegociable.

¿Se pueden mezclar ácido glicólico y salicílico?

Hay productos formulados con los dos, y en piel grasa resistente pueden ir bien. En casa, mejor no combinar dos productos distintos con ácidos la misma noche.

¿Cuánto tardan en notarse los ácidos exfoliantes?

La suavidad al tacto suele notarse en las primeras semanas; los cambios de tono y textura necesitan constancia durante uno o dos meses.

Empieza por un ácido y escucha a tu piel

Elige un único ácido según lo que le pase a tu piel, úsalo dos noches por semana y observa durante tres semanas antes de subir. Si te apetece ordenar el resto de pasos alrededor de él, empieza por esta rutina facial minimalista en cinco pasos según tu tipo de piel.